La forma antigua de levantar el codo no era ésta, sino la de "alzar el codo". En el siglo xix, tanto "alzar" como "levantar" fueron desalojados por otro verbo y hoy la forma corriente es "empinar el codo". Este resultado era de prever porque "empinar" tenía ya de por si la significación de "inclinar la bota o la jarra de vino para dejar caer el líquido en la boca".