Se aproximó a mi compadre y le dijo: ”Mira, estoy hasta las manitas. Si no consigo dos kilos de coca me va a ir de la patada. Creo que me van a curtir de plomo si no les doy los dos kilos.” En un cerrar de ojos aparecieron dos tipos matones, pelaron un cuete y le dijeron a este chavo: “Tienes suerte que no te damos una madriza. Te vamos a liquidar y no vas a sentir ningún dolor. Saludos a San Pedro.”